Las jugosas ciruelas europeas son las protagonistas de esta galette rústica, en la que su sabor dulce y ligeramente ácido combina a la perfección con una masa crujiente y dorada y con delicadas almendras. Sencilla y a la vez vistosa, es una manera excelente de disfrutar de las ciruelas maduras en su mejor momento de temporada.
Ingredientes
Para la masa
- 200 g de harina de trigo
- 100 g de mantequilla sin sal fría, cortada en dados pequeños
- 2 cucharadas de azúcar
- Una pizca de sal
- 3–4 cucharadas de agua muy fría
Para el relleno
- 500 g de ciruelas maduras pero firmes
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de almidón de maíz
- ½ cucharadita de canela molida
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- 30 g de almendra molida
- 25 g de almendra laminada
Para terminar
- 1 huevo batido
- 1 cucharada de azúcar moreno
Elaboración
- Poner la harina, el azúcar y la sal en un bol grande. Añadir la mantequilla fría y desmigarla con la harina con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla con aspecto de miga gruesa.
- Añadir el agua fría poco a poco y mezclar solo hasta que la masa se una. Formar un disco, envolverlo y refrigerar 30 minutos.
- Precalentar el horno a 190 °C y forrar una bandeja de horno con papel de hornear.
- Lavar las ciruelas, retirar los huesos y cortar la fruta en gajos finos.
- Poner las ciruelas en un bol y mezclarlas con suavidad con el azúcar moreno, el almidón de maíz, la canela y la vainilla.
- Estirar la masa refrigerada formando un círculo irregular de aproximadamente 30 cm de diámetro y trasladarla a la bandeja preparada.
- Repartir la almendra molida por el centro de la masa, dejando un borde de aproximadamente 5 cm.
- Disponer las rodajas de ciruela sobre la almendra y doblar después con suavidad los bordes de la masa sobre la fruta, dejando el centro al descubierto.
- Pincelar la masa con el huevo batido y espolvorear los bordes con azúcar moreno.
- Repartir la almendra laminada sobre las ciruelas y hornear de 35 a 40 minutos, hasta que la masa esté crujiente y dorada y la fruta tierna y burbujeante.
- Dejar enfriar la galette al menos 10 minutos antes de cortarla.
Sugerencia para servir
Servir ligeramente templada o a temperatura ambiente. La galette resulta deliciosa sola o acompañada de una cucharada de yogur griego, que aporta un contraste cremoso a las jugosas ciruelas y a la masa crujiente.

